Mujeres indígenas de la región amazónica de San Martín, Kenia y Escocia compartieron sus experiencias de lucha frente a la imposición de áreas naturales protegidas y otros mecanismos de despojo, reafirmando la importancia de la resistencia y la unidad de las mujeres en la defensa de sus territorios.
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Foto: CAAAP / CODEPISAM / FPP
28 de febrero del 2025 | 06:00-. Del 24 al 26 de febrero de 2025, en Chazuta, 25 lideresas de la Red de Mujeres Indígenas de la Coordinadora de Desarrollo y Defensa de los Pueblos Indígenas de la Región San Martín (CODEPISAM), con el apoyo del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP) y Forest People Program (FPP), se reunieron para compartir sus experiencias y fortalecer sus estrategias de defensa territorial. En un contexto donde las áreas protegidas amenazan sus territorios y formas de vida, estas mujeres se mantienen firmes en su rol de guardianas de la tierra.
Entre las participantes destacó Judy Kipkenda, lideresa del pueblo Ogiek de Kenia y coordinadora de la red de mujeres y jóvenes Koibatek Ogiek (KOWYN). Desde su experiencia de despojo territorial y violencia estatal sufridas por su pueblo en los últimos 40 años, compartió un mensaje de resistencia con las mujeres Kichwa, Awajún y Shawi de la región: “Cuando las mujeres asumen el liderazgo en la lucha, es entonces cuando se obtienen las victorias”. Además, instó a la construcción de economías propias para sostener la defensa de sus territorios y a unirse y solidarizarse con mujeres de todo el mundo para enfrentar el despojo: “Somos hermanas unidas por la causa, aunque separadas por la geografía”, reiteró.
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Foto: CAAAP / CODEPISAM / FPP
Judy denunció la injusticia de que el Estado keniano haya convertido sus tierras ancestrales en áreas protegidas, transfiriéndolas a una entidad gubernamental y forzando el desalojo de su pueblo del Bosque Mau. “El pueblo Ogiek ha manejado sosteniblemente su bosque durante siglos. Negarnos el derecho de proteger nuestro territorio según nuestros conocimientos tradicionales es una gran injusticia. El gobierno de Kenia ha llevado a cabo desalojos sistemáticos del Bosque Mau. Estas acciones no muestran signos de detenerse.”, enfatizó.
Por su parte, Eva Schonveld, del proyecto Grassroots to Global, profundizó sobre el pasado ancestral de su tierra, Escocia, colonizada por los romanos hace dos mil años, provocando una pérdida cultural significativa: “Se solía tener un abundante bosque, pero ahora menos del 5% del bosque original permanece y casi toda la tierra está en manos de otras personas con gran poder económico. Recientemente ha surgido un movimiento para rescatar esta cultura ancestral que ha sido erosionada con el tiempo”.
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Foto: CAAAP / CODEPISAM / FPP
Eva recordó cómo, a lo largo de la historia, las mujeres sabias de su territorio fueron perseguidas y la medicina ancestral desapareció por completo. Hoy, están en un proceso de “reindigenización”, desaprendiendo estructuras coloniales y cuestionando las formas de vida que les impusieron. “Cuando un pueblo pierde su cultura y tradición, se vuelve materialista, aislado y enfrenta graves problemas sociales y de salud mental vinculados a la pérdida de comunidad y la desconexión entre las personas. Es lo que ocurrió en mi tierra”, reflexionó.
Eva señaló que su visita a la Amazonía peruana y su interacción con los pueblos indígenas Kichwa, Awajún, Shawi y Ogiek le permitieron ver importantes paralelismos entre sus luchas. «Aunque la situación en los tiempos modernos pueda ser más compleja, sigue habiendo incursiones constantes contra las formas de vida tradicionales que conectan a los pueblos con su tierra y no dependen del capitalismo».
En ese sentido, Eva recalcó que el sistema actual es insostenible: “Nos enfrentamos a un sistema que no funciona y que está causando problemas enormes, como la contaminación y el cambio climático. Si no encontramos formas de abordarlo, ninguno de nosotros sobrevivirá”, advirtió y agregó: «Debemos encontrar formas de vivir en comunidad, de manejar los conflictos de manera colectiva y de utilizar el poder de manera justa. Tal vez así podamos empezar a sanar y a construir un modo de vida distinto que nos dé una posibilidad de supervivencia como especie».
Pueblo Kichwa firme en su lucha contra la conservación excluyente
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Foto: CAAAP / CODEPISAM / FPP
Por su parte, Marisol García Apagueño, presidenta de la Federación de Pueblos Indígenas Kechwa Chazuta Amazonía (Fepikecha), denunció que el pueblo Kichwa enfrenta la expropiación de su territorio con la imposición del Parque Nacional Cordillera Azul (PNCAZ). “Esta es un área de conservación excluyente que vulnera nuestros derechos, nos restringe el acceso y desconoce nuestra posesión ancestral. Exigimos la devolución de lo que nos fue arrebatado”, sostuvo. Además, rechazó la venta de créditos de carbono del parque a grandes empresas contaminantes, señalando que estas «falsas soluciones basadas en la naturaleza” representan una amenaza para la continuidad de la vida de las futuras generaciones.
El encuentro concluyó con un acto de hermandad y lucha conjunta frente al despojo cuando Marisol manifestó: «Estamos en el territorio Kichwa de la Amazonía del Perú, junto a nuestra hermana Judy del pueblo Ogiek de Kenia, solidarizándonos en la lucha ante el despojo territorial por la creación de áreas naturales protegidas que responden a falsas soluciones climáticas. Exigimos que se respete nuestra libre determinación y que se nos devuelva nuestro territorio con garantías jurídicas, por una vida plena de los pueblos indígenas, porque somos bosque y dependemos de los bosques».
Además de compartir experiencias, en el encuentro se validaron los resultados de la sistematización del proceso de mujeres de San Martín y se planificó la agenda de la Red de Mujeres Indígenas de CODEPISAM para 2025.
Sobre la importancia de este espacio de diálogo, la coordinadora del CAAAP en San Martín, Luna Contreras, destacó que permitió a las dirigentas ampliar su visión sobre las luchas territoriales y reconocer que el despojo por la imposición de áreas naturales protegidas no solo ocurre en la Amazonía, sino también en otras partes del mundo, muchas veces de manera aún más severa. “Son pueblos distintos, de tres continentes diferentes, pero con las mismas luchas y dolores. Por eso, es urgente fortalecer la defensa y el cuidado de nuestra casa común, para evitar que más comunidades pierdan sus territorios, como ha sucedido con el pueblo Ogiek, o su identidad cultural, como en el caso de Escocia”, enfatizó.
Este espacio reafirmó la importancia de la unidad y la solidaridad entre quienes enfrentan las mismas luchas, así como el fortalecimiento del liderazgo de las mujeres y su resistencia ante las violencias y el despojo territorial. “¡Juntas somos más fuertes!”
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Foto: CAAAP / CODEPISAM / FPP