Por: Comunicaciones CAAAP
El acusado huyó tras ser entregado a las rondas campesinas y actualmente se encuentra prófugo. Organizaciones indígenas exigen su recaptura inmediata y la intervención oportuna de las autoridades correspondientes para proteger a la víctima.

21 de julio del 2026.- Organizaciones indígenas y de la sociedad civil exigen la inmediata recaptura de Darwin Chup Wasum, presunto autor de la agresión sexual cometida contra su hijastra de seis años en la comunidad nativa de Paantan Entsa, distrito de El Cenepa, en la región Amazonas.
El sujeto logró escapar en circunstancias que aún no han sido esclarecidas mientras era trasladado por autoridades locales para ser entregado a la justicia ordinaria. Su condición de prófugo representa un peligro para la seguridad de la víctima y de su familia.
El hecho se conoció el pasado sábado 18 de julio, cuando el propio agresor llevó a la niña al puesto de salud local debido a una severa hemorragia. A pesar del miedo, la menor logró denunciar el ataque ante el personal médico.
Debido a la gravedad de sus lesiones y a la precariedad de los servicios de salud en la zona fronteriza, la menor tuvo que ser trasladada de emergencia al Hospital de Bagua. Actualmente permanece internada con pronóstico reservado.
Organizaciones indígenas exigen justicia y denuncian una crisis de violencia sistemática en la zona
Ante estos hechos, el Gobierno Territorial Autónomo Awajún (GTAA) emitió dos comunicados oficiales. El primero exigió una investigación exhaustiva del crimen, mientras que el segundo fue difundido tras confirmarse la fuga del acusado. En este último, el GTAA solicitó explicaciones a las rondas campesinas de Kusu Kubaim sobre las circunstancias del traslado y sostuvo que «la protección de las niñas awajún y el acceso a la justicia no pueden estar sujetos a intereses familiares, personales o comunales».
Asimismo, el gobierno indígena rechazó rotundamente «cualquier intento de encubrimiento, favorecimiento o interferencia que obstaculice la acción de la justicia».


Por su parte, en un pronunciamiento, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y ORPIAN-P denunciaron que este hecho evidencia una crisis estructural en la región. Señalaron que, entre 2010 y 2024, se han reportado más de 500 casos de violación sexual contra estudiantes indígenas, mientras que otras fuentes advierten que cerca de 800 casos continúan siendo investigados y que los agresores permanecen impunes.
Asimismo, indicaron que esta crisis se ve agravada por la respuesta tardía e insuficiente del Estado, la escasez de fiscales especializados y la falta de atención psicológica permanente en la zona. Advirtieron que «cada caso que permanece impune es un mensaje de permisividad para los agresores y profundiza la desconfianza en las instituciones que deben proteger a las víctimas».



En esa misma línea, en declaraciones para Canal N, Rosemary Pioc, presidenta del Consejo de Mujeres Awajún Wampis Umukai Yawi (COMUAWUY), hizo un llamado a las autoridades:
«Ya no podemos seguir tolerando tanta impunidad y violencia contra menores de edad. Estamos indignadas. Los casos no han parado, se han incrementado. Es importante que las autoridades se comprometan realmente y tomen acciones con celeridad.»
Las organizaciones instan al Ministerio del Interior, a la Policía Nacional del Perú y al Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables a priorizar la recaptura del agresor. Exigen también protección permanente para la niña y su madre, y recuerdan que la distancia geográfica no puede justificar el olvido ni la impunidad.