El documento, elaborado de manera participativa por estudiantes indígenas amazónicos, establece mecanismos de prevención, atención y sanción frente a distintas formas de violencia en espacios estudiantiles, laborales, digitales y de salud.

28 de mayo de 2026.- En un ejercicio de autonomía organizativa y compromiso con la seguridad de sus integrantes, la Organización de Estudiantes de los Pueblos Indígenas de la Amazonía Peruana (OEPIAP) culminó la elaboración de su primer Protocolo de Prevención e Intervención frente al Acoso Sexual y Toda Forma de Violencia, una herramienta construida a partir de las experiencias y necesidades de las juventudes indígenas que residen y estudian en la ciudad de Iquitos.
Para Luz Haydeé García, vocal de la OEPIAP, la creación de este documento era necesaria debido a la diversidad que caracteriza a la organización: “Fue necesario para poder salvaguardar la integridad, para poder mantener el orden, para que nuestros miembros se sientan protegidos, se sientan cuidados, se sientan respaldados. Somos una organización que alberga más de 14 pueblos originarios; entonces, tenemos a 120 jóvenes de diferentes pueblos con diferentes creencias y culturas. La OEPIAP tiene que ser un lugar seguro”.


El documento, que será aprobado oficialmente por la asamblea de la organización el próximo 31 de mayo, busca fortalecer una convivencia segura, respetuosa y libre de violencia dentro y fuera de la residencia estudiantil.
La iniciativa surgió ante la necesidad de contar con mecanismos claros para prevenir, identificar y actuar frente a situaciones de violencia que afectan a estudiantes indígenas en contextos urbanos. El protocolo define rutas de acción frente a agresiones físicas, psicológicas, sexuales, verbales, económicas y digitales, además de establecer medidas de protección y acompañamiento para las personas afectadas.
En ese sentido, el vicepresidente de la organización, Adeodato Padilla, destacó que este avance les brinda herramientas concretas para el ejercicio del liderazgo: “Contar con un protocolo propio es muy importante porque permitirá prevenir, también orientar y actuar de una manera adecuada frente al acoso sexual y toda forma de violencia. Además, permite que se sientan fortalecidos respecto a la igualdad y a una convivencia sana dentro de la organización”.
Asimismo, agregó que, tras participar en los talleres de formación, ahora como líderes pueden “tratar de evitar esas situaciones, llegar a un acuerdo y solucionar las cosas si en caso ocurre un problema”.
Un protocolo con enfoque intercultural y de derechos
Uno de los aspectos más relevantes del documento es que amplía su alcance más allá de la convivencia interna de la organización, incorporando también los ámbitos académico, laboral y de salud. Asimismo, incluye un enfoque intercultural y de derechos humanos al reconocer problemáticas como la violencia obstétrica y la difusión no consentida de imágenes o contenidos íntimos.
La construcción técnica del protocolo contó con el acompañamiento del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP), el Instituto Chaikuni y la agrupación EVA, organizaciones que facilitaron espacios participativos, dinámicas de análisis y sociodramas para identificar situaciones de riesgo y mecanismos de respuesta.


Esta herramienta responde a una necesidad urgente de las y los estudiantes indígenas de fortalecer procesos de formación y dejar de normalizar distintas formas de violencia que muchas veces pasan desapercibidas en la vida cotidiana.
Verónica Shibuya, abogada y coordinadora de la oficina regional Loreto del CAAAP, destacó la importancia del proceso impulsado por la propia organización estudiantil y señaló: “Es importante que los jóvenes reciban permanente formación sobre estos conceptos que parecen muy normalizados, muy cotidianos, muy comunes, pero que en realidad, si uno no toma conciencia de ellos, pueden terminar en consecuencias de impacto psicológico y físico”.
Finalmente, Haydeé García reflexionó sobre el impacto que esperan tras la implementación del protocolo: “Esperamos que este protocolo se comparta con todos los miembros, que todos sepan qué cosas están y no están permitidas dentro de la organización, que sepan que están seguros dentro de la organización y que nos seguimos manteniendo unidos, como familia”.

