Más de 500 personas de 22 comunidades indígenas amazónicas y ribereñas suspendieron la medida de protesta tras reunirse con autoridades. Sin embargo, la ausencia de la aseguradora de la empresa responsable impidió alcanzar acuerdos sobre la remediación integral de los daños ocasionados por el derrame ocurrido en abril.

Foto: Emérita Tello, comunera de Comunidad de Yanashi
El pasado 3 de julio, veintidós comunidades indígenas amazónicas y ribereñas iniciaron un bloqueo en el río Amazonas, a la altura del sector Cantón con San José de Yanashi, como medida de protesta para exigir una verdadera remediación tras el derrame de petróleo ocurrido el pasado mes de abril.
Según la información brindada por comuneros y comuneras con quienes se tuvo contacto, la medida fue adoptada luego de que representantes de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), la Prefectura Regional de Loreto y otras autoridades no asistieran a la reunión programada para el 28 de junio con el Comité de Gestión del Derrame, instancia que representa a las 22 comunidades afectadas.
De acuerdo con su versión, en dicho encuentro debía definirse un plan urgente de contención y remediación ambiental, así como las acciones para determinar las responsabilidades y las reparaciones por los daños ocasionados. «Exigimos una reparación inmediata por parte de las empresas que ocasionaron este desastre ambiental: PETROTAL, Novum Energy y LM Navegación, frente a la contaminación de nuestra única fuente de agua», señalaron en un video compartido con el CAAAP.
Asimismo, la población manifiesta que, si bien las autoridades competentes han realizado algunas acciones desde que ocurrió el derrame, la situación se agravó cuando la Capitanía autorizó el zarpe de la barcaza involucrada en el incidente, decisión que, según señalan, motivó la movilización de las comunidades.
«Nos sentimos burlados ante la falta de claridad en el proceso y de acciones concretas por parte de las autoridades», afirmó Emérita Tello, moradora de la comunidad de Yanashi.
Además, el presidente del Comité de Gestión del Derrame, Laizamon Torres Cumapa, informó que hasta la fecha no se ha realizado un nuevo estudio de la calidad del agua, situación que, según indicó, impide verificar si las labores de remediación han sido efectivas.
Las comunidades afectadas plantean cuatro exigencias concretas: un informe exhaustivo sobre el impacto del derrame, a casi tres meses del incidente; la remediación inmediata, debido a que el crudo sigue presente en el río y, según denuncian, han aumentado notablemente los casos de intoxicación en las infancias; que las empresas responsables provean agua y alimentos a las comunidades mientras dure el proceso de limpieza; y que se indemnice a la población afectada.
Urgen acciones efectivas de remediación
Luego de varias horas de protesta, se levantó el bloqueo tras el anuncio de una mesa de diálogo entre los dirigentes de la comunidad y representantes del Gobierno, como muestra de buena voluntad para continuar el diálogo. La reunión se llevó a cabo en el local comunal de Yanashi con la participación de funcionarios de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), la Subprefectura y el Ministerio de Cultura. Sin embargo, no lograron alcanzar ningún acuerdo sobre la reparación de los daños debido a que la aseguradora de la empresa responsable no estuvo presente.
Al cierre de esta nota, LM Navegación es la única compañía que ha asumido responsabilidad por el derrame de 285 barriles de petróleo en el río Amazonas y que continúa con las tareas de limpieza, a cargo de la empresa Clean Pacific. Asimismo, esta semana proporcionó 500 cestas de alimentos a las personas damnificadas y habilitó dos pozos antiguos para el suministro de agua potable mientras se realizan las labores de limpieza.
«Estamos en pie de lucha por nuestros derechos y por una vida digna», afirmó Emérita Tello, quien señaló que continuarán exigiendo la remediación integral de los territorios afectados.
La exigencia de las comunidades indígenas amazónicas y ribereñas es clara: que la vida vuelva a ser posible donde el agua ha sido contaminada por el petróleo.

