En un contexto de crecientes amenazas a la pluralidad cultural y a la sabiduría indígena —frente a la hiper-medicalización y la burocratización de la salud y la maternidad—, proteger y valorar las prácticas ancestrales de la partería tradicional resulta hoy más indispensable que nunca. El Sexto Encuentro de Parteras Tradicionales, realizado en Oxapampa, fue precisamente un espacio para intercambiar saberes, dialogar entre generaciones y fortalecer la unión entre parteras y parteros de distintas regiones que siguen resguardando esta práctica ancestral.

Foto: Francisca García, Parteras en el mundo
10:40 | 28 de agosto de 2025.- Los días 18, 19 y 20 de julio de 2025, la ciudad recibió a 26 parteras y tres parteros provenientes de Cusco, Ayacucho, Junín, Pasco. También 13 aprendices externas, entre obstetras, investigadoras, dirigentes indígenas, comunicadoras y doulas, procedentes de Perú, Chile y Colombia. El encuentro fue coorganizado la Casa de Nacimientos Rurochay y la Federación de Comunidades Nativas Yanesha (FECONAYA), con el respaldo del Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP) y el auspicio de la Municipalidad provincial de Oxapampa.
“Fue un espacio hermoso para honrar toda la tradición que ellas siguen defendiendo en sus territorios, agradecer por la transmisión, conversar la situación de la partería y cómo hay muchos territorios donde se está dejando de atender porque hay continuas amenazas de criminalización de la partería”, señaló Luna Contreras, del CAAAP.
El encuentro inició con una ofrenda a la Madre Tierra, preparada por las hermanas de Cusco y acompañada de rezos de distintas espiritualidades. La clausura se realizó con una feria de saberes en la que la población de Oxapampa conoció rituales como limpiezas con huevo y mapacho, lectura de coca, llamado de alma y acomodo de bebé para mujeres embarazadas, masaje y acomodo de huesos, entre otros.
El papel de las organizaciones indígenas y autoridades locales
El rol de la FECONAYA fue determinante para hacer posible el encuentro. A pesar de las dificultades iniciales, Maritza Crispín, secretaria de Salud Intercultural de la federación, logró impulsar la participación y asegurar la logística. “Hay muchas veces que en las comunidades nativas no hay centros de salud cercanos. (…) ¿Y quiénes son las que se quedan? Son ellas, con sus conocimientos, porque ellas son nuestras médicas”, afirmó Crispín.
Un hecho novedoso fue el apoyo de la Municipalidad de Oxapampa, que por primera vez se sumó a la organización de un evento de parteras. Flor Sánchez, representante de la Gerencia de Pueblos Indígenas, indicó: “Nosotros estamos al servicio para la coordinación, el impulso, y trabajar de la mano, porque estos saberes ancestrales se tienen que mantener en el tiempo, se tiene que trasladar a las futuras generaciones (…)”. También Fidelino de la Cruz, de la Gerencia de Pueblos Originarios, destacó la importancia de este respaldo institucional: “Yo nací en las manos de una partera. Entonces yo decía, ‘¿Cómo no voy a apoyar si yo vengo de esas raíces?’, y no me equivoqué en dar todo lo que he podido”.
“El convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo para los Pueblos Indígenas dice que los pueblos buscarán la forma de desarrollar conforme como ellos piensan. Y esto [de la partería] es una forma de como nosotros pensamos, como pueblos indígenas que debemos ir avanzando hacia el desarrollo sin descuidar nuestra cultura”, reafirmó Fidelino.
La diversidad de voces y experiencias permitió reconocer las dificultades que enfrentan las parteras en distintos territorios, como la falta de reconocimiento oficial o la criminalización de sus prácticas, pero también los avances logrados en acuerdos locales con el sector salud.
Hacia el próximo encuentro
Tras tres días de reflexión y celebración, las parteras y organizadores anunciaron que el Séptimo Encuentro de Parteras Tradicionales se realizará el 10, 11 y 12 de julio de 2026 en Yanahuara, Cusco, tierra donde nació este proceso.
Lo que quedó en evidencia es la necesidad de crear y fortalecer más espacios locales y regionales que permitan visibilizar y honrar la partería ancestral, así como abrir caminos de diálogo con las instancias de salud para que, en lugar de obstaculizar, faciliten una coordinación respetuosa. Más allá de los retos, el encuentro fue una valiosa celebración del estar juntas, donde cada testimonio reflejó la sólida confianza de las parteras en sus plantas, en sus cerros, en sus ancestros y, sobre todo, en la vida, que siempre logra abrirse paso.