Más de 150 organizaciones sociales, pueblos indígenas y colectivos ciudadanos se reunieron en una semana decisiva para fortalecer la democracia, reconocer luchas históricas y posicionar una agenda común de derechos humanos para el país.

Durante la última semana, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDH) llevó a cabo una serie de actividades clave que marcaron la agenda del movimiento de derechos humanos en el país. Entre ellas, se realizó su asamblea anual, la presentación del Consenso por los Derechos Humanos y la XXXIV Ceremonia de Premiación de Derechos Humanos, espacios que reunieron a organizaciones sociales, pueblos indígenas, colectivos ciudadanos y defensores y defensoras de derechos humanos de diversas regiones del Perú.
En el marco de la asamblea anual, se eligió al nuevo Consejo Directivo de la CNDH para el periodo 2026 – 2028, conformado por 15 organizaciones miembro. El Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP) fue ratificado como parte de este espacio de articulación, desde donde continuará aportando a la defensa de los derechos de los pueblos indígenas amazónicos y a la construcción de una democracia intercultural.
En ese sentido, el director del CAAAP, Manuel Cornejo, señaló: “El nuevo Consejo Directivo Nacional de la CNDDHH asume la importante tarea de implementar los acuerdos alcanzados en la XVIII Asamblea Nacional Ordinaria, orientados al fortalecimiento de su institucionalidad y de su capacidad de incidencia política, en articulación con su secretaria ejecutiva, Tania Pariona, y en defensa de los derechos humanos de todas y todos, especialmente de los sectores históricamente discriminados y excluidos”.
El CAAAP, como miembro del Consejo Directivo Nacional, reafirma este compromiso poniendo en el centro la situación de la Amazonía y visibilizando los procesos en los que viene participando la sociedad civil, en particular los pueblos indígenas amazónicos, para la defensa y vigencia de sus derechos.
Una agenda común de derechos humanos rumbo al 2026
Dos días después, el miércoles 28 de enero, la CNDH y más de 150 organizaciones de la sociedad civil presentaron públicamente el Consenso por los Derechos Humanos, un documento construido de manera colectiva que propone una agenda común de demandas y compromisos de cara a las elecciones nacionales de 2026. El consenso recoge las voces de familiares de víctimas de la represión estatal, pueblos indígenas, juventudes, colectivos sociales, gremios de trabajadores, empresarias y empresarios, así como organizaciones de derechos humanos, entre otros sectores.
El documento busca que los partidos políticos y las personas candidatas incorporen en sus propuestas una agenda que priorice la defensa de la democracia, la justicia social, la memoria, la igualdad y el respeto integral de los derechos humanos, reconociendo que estos son la base para una vida digna para todas las personas.
En ese sentido, el coordinador de la Oficina de Incidencia Legal del CAAAP, Richard O’Diana, destacó la importancia de contar con un consenso que establezca estándares mínimos de derechos humanos que los partidos políticos y personas candidatas deben respetar. “En un contexto marcado por la polarización y el debilitamiento del multilateralismo, donde los órganos que defienden los derechos humanos a nivel nacional e internacional son de los más afectados, se requiere un compromiso real de quienes buscan ocupar cargos públicos para respetar los estándares que han dado estabilidad y que, lamentablemente, en los últimos años han empezado a erosionarse”, señaló.
Reconocimiento a luchas por la vida, el territorio y la justicia


Ese mismo día, en horas de la tarde, se realizó la XXXIV Ceremonia de Premiación de Derechos Humanos, un espacio de reconocimiento a personas y organizaciones que, desde distintos territorios, sostienen luchas fundamentales por la vida, la justicia y la dignidad. Entre los galardones entregados, destacó el Premio Mamá Angélica, otorgado a las mujeres del Caso Saweto, Julia Pérez, Ergilia Rengifo, Lita Rojas y Lina Ruiz , quienes durante más de once años han luchado por justicia tras el asesinato de cuatro líderes ashéninkas que defendían su territorio frente a la tala ilegal en Ucayali. Su perseverancia permitió la ratificación de una sentencia histórica, aunque los responsables del crimen continúan prófugos.
Ergilia Rengifo, viuda de Jorge Ríos, uno de los cuatro líderes asesinados, recibió el reconocimiento y afirmó: “No voy a bajar la guardia. Siguen atropellando mis derechos y hasta ahora no encontramos justicia”.
Asimismo, el Premio Nacional Ángel Escobar Jurado fue otorgado a la Asociación de Mujeres Huaynakana Kamatahuara Kana, organización kukama que desde hace más de dos décadas defiende el río Marañón, el territorio y los derechos de los pueblos amazónicos. Bajo el liderazgo de Mari Luz Canaquiri, su lucha logró un fallo judicial histórico que reconoce al río Marañón como sujeto de derechos, un precedente de alcance nacional e internacional.
Al recibir el reconocimiento en nombre de su asociación y de su pueblo, la lideresa kukama Mari Luz Canaquiri afirmó: “Este logro es fruto de más de 30 años de trabajo colectivo, en los que hemos arriesgado nuestras vidas. Defender el derecho a la naturaleza, al agua y a la vida es una lucha justa y necesaria.”
Las actividades desarrolladas a lo largo de la semana reafirmaron la vigencia del movimiento de derechos humanos en el Perú y la necesidad de fortalecer la articulación entre organizaciones, territorios y sectores sociales para enfrentar los desafíos democráticos del país, con los derechos humanos como columna vertebral de cualquier propuesta de futuro.
Lee el Consenso por los Derechos Humanos: aquí

