Con la participación de líderes y lideresas de la Amazonía peruana, el XII FOSPA reunió a alrededor de 2,500 personas de 32 países y trazó, desde Puyo, una ruta común para fortalecer las resistencias y construir alternativas para la vida en la Amazonía.

Por: Alejandra Baluarte – Comunicaciones CAAAP

Durante una semana, voces provenientes de los nueve países amazónicos se encontraron en Puyo, Ecuador, para compartir luchas, construir propuestas y fortalecer alianzas frente a los desafíos que atraviesan la Amazonía. Del 16 al 22 de agosto, alrededor de 2,500 personas participaron en el XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), reafirmando que la defensa de los territorios y de quienes los habitan requiere respuestas colectivas que trasciendan las fronteras.

Para Harold Patrick Chujandama, representante de la Federación de Pueblos Indígenas Kichwas Chazuta Amazonía (FEPIKECHA), uno de los principales aportes del encuentro fue reconocer problemas comunes y fortalecer las luchas desde los distintos territorios. “Pudimos conocer las realidades de otros territorios, de Colombia, Bolivia, Perú, Ecuador. Esas realidades nos nutren y ayudan a seguir sumando fuerzas”, señaló.

En esta edición, esa articulación dio un paso más con la presentación del Plan de Acción de Puyo 2026, una hoja de ruta que busca pasar de las declaraciones a la acción y convertir los acuerdos del FOSPA en propuestas y estrategias concretas desde los territorios. El Plan articula cuatro grandes prioridades: la defensa de territorios libres de extractivismo; la soberanía y libre determinación de los pueblos; las economías para la vida y la justicia climática; y la resistencia de mujeres y diversidades.

Más que un documento de conclusiones, el Plan plantea el desafío de fortalecer la acción colectiva de los pueblos amazónicos y llevar los acuerdos construidos en Puyo a los territorios, frente al avance del extractivismo, las economías ilegales y la crisis climática.

Una Amazonía organizada

La delegación peruana tuvo una participación activa a lo largo del encuentro, con representantes de organizaciones indígenas y liderazgos territoriales de Loreto, Amazonas, San Martín, Junín y otras regiones amazónicas. Entre las organizaciones participantes estuvieron FEDEKOKA, FECONAPIA y FEPIKECHA, junto con el Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP) y la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) Perú.

La presencia peruana se expresó en los debates de las cuatro Casas Temáticas y en espacios autogestionados como el panel de REPAM “Los ríos nos unen: convergencias de las aguas y los pueblos de la Amazonía” y el espacio impulsado por el CAAAP “Protección de defensores y defensoras ambientales en el Perú: entre el mecanismo estatal fallido y la autoprotección indígena”.

Este último permitió visibilizar las amenazas, la criminalización y la violencia que enfrentan quienes defienden sus territorios, así como los límites de los mecanismos estatales de protección y la necesidad de fortalecer las estrategias comunitarias de vigilancia, protección y gobernanza territorial.

Para Hilter Macedo Tuanama, presidente de FEPIKECHA, la defensa territorial es un compromiso que parte de las propias comunidades frente al extractivismo, la tala ilegal y otras actividades que amenazan sus territorios. “Las comunidades han conservado su territorio y lo seguiremos haciendo porque el territorio es vida”, sostuvo.

A su vez, Harold destacó que el intercambio entre pueblos permite construir alternativas comunes. Señaló: “Compartimos diferentes contextos y propuestas para fortalecernos en nuestros propios territorios”.

Las mujeres, protagonistas de la defensa de la Amazonía

La construcción de una Amazonía con derechos también pasa por reconocer el papel central de las mujeres en la defensa de los territorios. Así lo expresó Gretty Babilonia Reátegui, representante de FECONAPIA, quien llegó desde Puerto Inca, Huánuco.  

Su experiencia en Puyo estuvo marcada por el encuentro con otras mujeres y comunidades que, pese a sus distintas realidades, enfrentan problemas comunes como la minería, la contaminación por mercurio y la falta de respuesta de las autoridades.

“Somos la base de todo lo que se construye en la Amazonía. Somos mujeres, somos naturaleza, somos agua, porque nosotras las mujeres damos vida”, afirmó Gretty, haciendo un llamado a fortalecer la organización y el liderazgo de las mujeres amazónicas.

Esta perspectiva forma parte también del Plan de Acción de Puyo, que plantea fortalecer la participación política de las mujeres y enfrentar las violencias de género y sexual en los territorios.

De Puyo a los territorios: el desafío es actuar

El XII FOSPA dejó acuerdos, propuestas y nuevas alianzas. Pero, sobre todo, dejó una tarea: hacer que lo construido en Puyo cobre vida en cada territorio amazónico.

Para Richard O’Diana Rocca, coordinador de la Oficina de Incidencia del CAAAP, el encuentro permitió reunir a cientos de representantes de la Amazonía alrededor de desafíos compartidos: la defensa territorial, la lucha contra las economías ilegales y la construcción de alternativas económicas para garantizar los derechos y una vida digna en la Amazonía.

El Plan de Acción de Puyo 2026 plantea precisamente ese horizonte: que la articulación regional se traduzca en resistencias fortalecidas, propuestas concretas y acciones colectivas capaces de incidir en las decisiones que afectan a los pueblos y territorios amazónicos.

En Puyo, los pueblos amazónicos no solo compartieron sus luchas: trazaron una ruta para seguir organizándose, defender sus territorios y construir alternativas para la vida. Ahora, el desafío es llevar esa ruta de acción desde Puyo hasta cada territorio, para mantener vivo el espíritu del FOSPA y no esperar a que, cada dos años, los colectivos se reúnan durante unos pocos días. Es imperioso sostener un trabajo continuo y efectivo que permita plasmar la agenda programática del FOSPA en cada uno de los países panamazónicos y en toda la región. 

Lee y descarga el Plan de Acción del XII FOSPA a continuación: